Cada verano, un zumbido familiar llena el aire cálido. Este sonido fuerte y constante es el canto de la cigarra. Las cigarras son insectos fascinantes conocidos por sus ruidosos cantos y sus increíbles ciclos de vida. Aunque pueden parecer un poco aterradoras con sus grandes alas transparentes y sus ojos separados, son completamente inofensivas para los humanos.
La mayor parte de la vida de una cigarra transcurre oculta bajo tierra. Como pequeñas crías llamadas ninfas, cavan túneles en la tierra. Allí, beben la savia de las raíces de los árboles para crecer. Algunas especies de cigarras, llamadas cigarras anuales, aparecen cada verano. Sin embargo, las más famosas son las cigarras periódicas. ¡Estos asombrosos insectos permanecen bajo tierra durante 13 o 17 años! Cuando se les acaba el tiempo, millones de ninfas emergen del suelo al mismo tiempo.
Una vez que salen de la tierra, las ninfas trepan por los troncos de los árboles o las cercas. Luego, ocurre una transformación mágica. Rompen su caparazón duro, llamado exoesqueleto, y salen convertidas en adultas con alas. Si caminas por el bosque en verano, podrías encontrar estos caparazones vacíos de color marrón dorado todavía pegados a la corteza de los árboles.
Solo las cigarras macho hacen el fuerte zumbido que escuchamos. Tienen unos órganos especiales en el abdomen llamados tímbalos, que funcionan como pequeños tambores. Al hacer vibrar estos tímbalos con gran rapidez, producen su característico canto para atraer a sus parejas. ¡Este sonido puede ser tan fuerte como el de una cortadora de césped!
Aunque son ruidosas y pueden llenar los árboles, las cigarras son muy útiles para la naturaleza. Al cavar, remueven la tierra y ayudan a que el aire y el agua lleguen a las raíces de las plantas. Cuando mueren, sus cuerpos se descomponen y aportan ricos nutrientes a la tierra. También sirven como un banquete delicioso y lleno de proteínas para aves, ardillas y otros animales silvestres. La próxima vez que escuches el zumbido del verano, sabrás que estás escuchando a uno de los músicos más singulares de la naturaleza.



