Arlo construye un hogar
LLauraPrimaria altaFicción2 min de lectura340 palabras


Arlo era un anquilosaurio, pero no como los demás. Mientras los otros jóvenes anquilosaurios practicaban embestir árboles con sus cabezas huesudas y balancear sus colas con forma de maza, Arlo se escondía detrás de los helechos. A él no le gustaba pelear. Los fuertes choques y los rugidos furiosos lo asustaban. Arlo prefería el suave susurro de las hojas y el canto de los insectos.
Un día, los anquilosaurios mayores decidieron que era hora de que los jóvenes demostraran su fuerza. "¡Cada uno de ustedes debe derribar ese roble!", rugió Boris, el más grande y fuerte de todos. Arlo tragó saliva con nerviosismo. Sabía que no quería hacerlo. Era fuerte, sin duda, pero su corazón no disfrutaba destruyendo cosas.
Mientras los otros dinosaurios jóvenes embestían el árbol, Arlo se alejó en silencio. De pronto, encontró un pequeño claro lleno de troncos caídos, ramas resistentes y musgo suave. Una gran idea surgió en su mente: en lugar de destruir, ¡él podía construir!
Durante varios días, Arlo trabajó sin descanso. Utilizó su cabeza huesuda para empujar los troncos a su lugar, levantando una pared sólida. Su pesada cola sirvió como un martillo para asegurar las ramas y formar un techo firme. Luego cubrió el interior con musgo esponjoso para que el refugio fuera cálido y acogedor. Incluso sembró un jardín alrededor con sus bayas y flores favoritas.
Finalmente, su familia vino a ver lo que había hecho. Todos quedaron maravillados. "Arlo", dijo su madre con ternura, "¡este es el hogar más maravilloso que he visto! Es seguro, resistente y hermoso".
Los otros jóvenes, cansados y adoloridos por chocar contra el roble, se acercaron con curiosidad. Boris, quien había sido el más escéptico, admitió con respeto: "Arlo, nos has enseñado que la fuerza no consiste solo en pelear o destruir. También se trata de usar tus talentos para crear y proteger a los demás".
Desde aquel momento, Arlo ya no fue considerado un dinosaurio tímido, sino Arlo el constructor, el protector que usó su ingenio para crear un refugio seguro para su comunidad.
- helechos:
- Plantas verdes sin flores ni semillas que crecen en lugares húmedos y sombríos.
- maza:
- Arma o estructura pesada y gruesa en un extremo que sirve para golpear fuertemente.
- claro:
- Espacio despejado de árboles o maleza dentro de un bosque.
- musgo:
- Planta pequeña y suave que forma alfombras verdes sobre rocas, tierra o troncos.
- escéptico:
- Que duda o desconfía de la verdad o eficacia de una cosa.
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Sobre esta lectura de ficción para Primaria alta
«Arlo construye un hogar» es una lectura de ficción sobre Creatividad y superación, escrita para Primaria alta. Se lee en unos 2 minutos (340 palabras) e incluye un cuestionario interactivo y una hoja de trabajo imprimible con preguntas de comprensión y su solucionario.


