Bessie Coleman: La pionera que conquistó los cielos
LLauraSecundariaBiografía5 min de lectura677 palabras


En las primeras décadas del siglo XX, el cielo representaba una nueva frontera de logros humanos, un espacio infinito donde finalmente se vencían los límites de la gravedad. Sin embargo, mientras los cielos parecían abiertos para cualquiera con el valor de volar, la realidad social en la tierra era muy diferente. Para las mujeres y las minorías raciales en Estados Unidos, la aviación era un círculo exclusivo y segregado cuyas puertas estaban firmemente cerradas. Se necesitó a una persona de extraordinaria determinación, fortaleza intelectual y valentía inquebrantable para derribar estas barreras. Esa persona fue Bessie Coleman. Como la primera mujer afroamericana y nativa americana en obtener una licencia internacional de piloto, Coleman demostró que el cielo no entendía de prejuicios.
Nacida el 26 de enero de 1892 en Atlanta, Texas, Bessie Coleman fue una de los trece hijos de una familia de agricultores arrendatarios. Su madre, Susan Coleman, era afroamericana, y su padre, George Coleman, tenía ascendencia afroamericana y cheroqui. La vida en el sur bajo el sistema de segregación estaba marcada por el trabajo extenuante y la pobreza. Cuando era niña, su familia se mudó a Waxahachie, Texas, donde ella ayudaba recolectando algodón y lavando ropa. A pesar de estas dificultades, Bessie tenía un deseo insaciable de aprender. Caminaba varios kilómetros al día para asistir a su escuela segregada de una sola aula, donde destacaba en matemáticas. Aunque logró ahorrar para ingresar a la universidad en Oklahoma, sus fondos se agotaron tras un solo periodo escolar y tuvo que regresar a casa.
En busca de mejores oportunidades, se mudó a Chicago en 1915 para vivir con sus hermanos. Trabajó como manicurista en una barbería, donde escuchaba con fascinación los relatos de los soldados que volvían de la Primera Guerra Mundial. Los veteranos hablaban con admiración sobre los pilotos que combatían en el aire sobre Europa. Estas historias encendieron una profunda pasión en Coleman y decidió que ella también aprendería a volar. No obstante, cada escuela de vuelo en Estados Unidos rechazó su solicitud debido a su raza y su género.
Con gran perseverancia, Coleman buscó el consejo de Robert S. Abbott, influyente editor del periódico afroamericano Chicago Defender. Abbott le sugirió viajar a Francia, donde la sociedad y las escuelas de aviación eran más abiertas e inclusivas. Para lograrlo, Coleman aprendió francés en clases nocturnas y ahorró cada centavo de sus empleos. Con la ayuda financiera de Abbott, cruzó el océano Atlántico a finales de 1920.
En Francia, ingresó a la prestigiosa Escuela de Aviación de los Hermanos Caudron en Le Crotoy. El entrenamiento era peligroso y físicamente exigente en biplanos antiguos que carecían de medidas modernas de seguridad. A pesar de presenciar accidentes fatales durante su aprendizaje, Coleman dominó complejas maniobras aéreas. El 15 de junio de 1921, recibió su licencia de piloto de la Federación Aeronáutica Internacional, convirtiéndose formalmente en la primera mujer afroamericana y de origen nativo americano en conseguir una licencia internacional de piloto.
Al regresar a Estados Unidos, las aerolíneas comerciales no le ofrecían empleo debido a la discriminación racial persistente. Para ganarse la vida y difundir su mensaje, se dedicó a realizar espectáculos aéreos conocidos como vuelos de exhibición. Realizaba arriesgadas acrobacias y saltos en paracaídas, ganándose apodos como «Brave Bessie» (la valiente Bessie) y «Queen Bess». Además, utilizó su fama para promover la justicia social: se negó rotundamente a presentarse en lugares que practicaran la segregación o prohibieran la entrada a personas afroamericanas, y soñaba con fundar una escuela de vuelo abierta a todas las personas de color.
Trágicamente, la vida de Coleman terminó antes de que pudiera abrir su academia. El 30 de abril de 1926, durante un vuelo de prueba previo a un espectáculo en Jacksonville, Florida, el avión en el que viajaba como pasajera sufrió una falla mecánica y cayó en barrena. Coleman falleció a los 34 años. A pesar de su corta carrera, su legado inspiró a generaciones enteras de aviadores, incluidos los famosos aviadores de Tuskegee y la astronauta Mae Jemison, quien llevó una fotografía de Bessie en su primer viaje al espacio.
- aviación:
- Arte, técnica o actividad de diseñar, construir y pilotar aeronaves.
- prejuicio:
- Opinión o juicio desfavorable formado de antemano y sin el conocimiento adecuado.
- segregación:
- Separación o marginación de un grupo de personas por motivos de raza, cultura o condición social.
- perseverancia:
- Firmeza y constancia en la realización de un propósito o acción a pesar de las dificultades.
- acrobacias:
- Maniobras y movimientos difíciles, vistosos o arriesgados realizados en el aire o sobre el suelo.
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Sobre esta lectura de biografía para Secundaria
«Bessie Coleman: La pionera que conquistó los cielos» es una lectura de biografía sobre Bessie Coleman, escrita para Secundaria. Se lee en unos 5 minutos (677 palabras) e incluye un cuestionario interactivo y una hoja de trabajo imprimible con preguntas de comprensión y su solucionario.


