

El gran susto de Dino
Había una vez, en un valle verde y frondoso, un pequeño dinosaurio llamado Dino. Dino era un dinosaurio feliz, pero tenía un gran problema: ¡le tenía miedo a todo! El crujido de las hojas, el croar de las ranas, incluso su propia sombra podía hacerlo correr.
Una mañana soleada, la mamá de Dino le pidió que fuera a buscar bayas al otro lado del Bosque de los Susurros. —Pero mamá —tartamudeó Dino—, el Bosque de los Susurros es... ¡aterrador! Su mamá sonrió dulcemente. —Dino, no hay nada que temer. Solo sé valiente y estarás bien.
Dino respiró hondo y entró en el bosque. Los árboles eran altos y las hojas susurraban secretos cuando el viento soplaba a través de ellos. Cada sombra parecía esconder a un monstruo, y cada sonido hacía que Dino saltara. Imaginó arañas gigantes, dinosaurios gruñones y quién sabe qué más acechando detrás de cada árbol.
De repente, ¡un fuerte CRACK! hizo que Dino gritara y saltara detrás de un gran helecho. Miró hacia afuera, con el corazón latiendo como un tambor. Era solo un pajarito rompiendo una rama. Dino suspiró. —Es solo un pájaro —se susurró a sí mismo—. No hay nada de qué tener miedo.
Dino continuó por el bosque, tratando de recordar las palabras de su mamá. Se concentró en la brillante luz del sol y el dulce aroma de las flores. ¡Incluso empezó a notar lo hermoso que era el bosque! Vio mariposas de colores revoloteando, escuchó el alegre piar de los pájaros y sintió el musgo suave bajo sus pies.
Finalmente, Dino llegó a los arbustos de bayas. Rápidamente llenó su canasta con bayas rojas y jugosas. Al darse la vuelta para irse a casa, se dio cuenta de algo asombroso: ¡ya no tenía miedo! El Bosque de los Susurros seguía susurrando, pero ahora Dino sabía que solo era el viento.
Dino regresó a casa con una sonrisa en su rostro y una canasta llena de bayas. Había enfrentado sus miedos y descubierto que las cosas que le asustaban no eran tan terribles después de todo. A partir de ese día, Dino siguió siendo cuidadoso, pero ya no tenía miedo. Aprendió que a veces, los monstruos más grandes están solo en nuestra mente.
- Frondoso:
- Un lugar que tiene muchas hojas y ramas verdes.
- Susurrar:
- Hablar o hacer un ruido muy suave y bajo.
- Acechar:
- Observar o esperar a alguien a escondidas con alguna intención.
- Helecho:
- Una planta de hojas largas y verdes que crece en lugares húmedos.
- Valentía:
- La capacidad de enfrentar situaciones difíciles o que causan miedo.
Sobre esta lectura de ficción para Primaria alta
«El gran susto de Dino» es una lectura de ficción sobre Enfrentar miedos, escrita para Primaria alta. Se lee en unos 3 minutos (376 palabras) e incluye un cuestionario interactivo y una hoja de trabajo imprimible con preguntas de comprensión y su solucionario.