El misterio en la ventana de Mia


Ya casi era la hora de dormir cuando Mia escuchó tres golpecitos suaves en la ventana de su dormitorio. Toc... toc... toc. El sonido fue suave y rápido. Mia se sentó en su cama calientita. Subió su cobija amarilla hasta su barbilla. Su cuarto estaba oscuro, excepto por la pequeña lámpara de noche con forma de estrella. Afuera, el viento nocturno soplaba suavemente entre los árboles del jardín.
Mia esperó otro sonido. Su gran gato anaranjado, Oliver, dormía a los pies de su cama. Oliver no se movió para nada. Solo siguió ronroneando mientras dormía. Mia se preguntó si había soñado el sonido. Tal vez una hoja seca y café había golpeado el vidrio. Tal vez era solo una pequeña gota de lluvia. Entonces volvió a escuchar el sonido. Toc... toc... toc.
Mia metió los pies en sus pantuflas azules. Caminó en silencio sobre la suave alfombra. Su corazón latía un poco más rápido, pero tenía curiosidad. Llegó a la ventana y se detuvo. Las cortinas azules colgaban quietas en el cuarto silencioso. Mia respiró hondo y corrió la cortina solo un poquito. Se asomó hacia el jardín fresco y oscuro.
- curiosidad:
- Deseo de saber o averiguar algo que no se conoce.
- despejado:
- Que está limpio y no tiene nubes ni niebla.
- bellota:
- Fruto duro y ovalado del árbol de roble que les gusta mucho a las ardillas.
- bocadillo:
- Pequeña porción de comida que se toma entre las comidas principales o antes de dormir.
- mordisquear:
- Morder algo varias veces pero dando bocados muy pequeños.
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Sobre esta lectura de ficción para 2.º grado
«El misterio en la ventana de Mia» es una lectura de ficción sobre Misterio, escrita para 2.º grado. Se lee en unos 3 minutos (384 palabras) e incluye un cuestionario interactivo y una hoja de trabajo imprimible con preguntas de comprensión y su solucionario.


