El snowboarder perdido
LLauraSecundariaFicción3 min de lectura431 palabras


El viento helado azotaba el rostro de Bo mientras observaba a la multitud reunida en la montaña nevada. Los Juegos Olímpicos de Invierno eran un torbellino de emoción, ruido y colores brillantes, un espectáculo deslumbrante que a él siempre le fascinaba. Sin embargo, en ese instante, una ola de pánico le oprimió el pecho. Hacía apenas unos minutos sostenía la mano de su padre mientras contemplaba fascinado a los esquiadores acrobáticos lanzarse hacia el cielo. De pronto, al mirar a su lado, no había nadie. Su padre había desaparecido.
Bo, con apenas doce años de edad, avanzaba con dificultad entre la marea de personas abrigadas. Sus rostros parecían una masa borrosa e interminable. Intentó gritar con todas sus fuerzas: «¡Papá! ¡Papá!», pero su voz infantil quedó completamente ahogada por el estruendo de los aplausos y el volumen ensordecedor de los altavoces. Habían viajado miles de kilómetros para ver a su padre competir en la prueba de snowboard, un momento muy esperado que habían planeado durante meses. Su padre, un antiguo atleta profesional, intentaba un regreso histórico en busca de su última oportunidad de gloria olímpica.
Las lágrimas comenzaron a nublar los ojos de Bo al sentirse tan desorientado. En su mente surgieron escenarios alarmantes: ¿se habría lastimado su papá?, ¿se habría perdido en medio de la ventisca?, ¿llegaría a tiempo a su turno? La competencia oficial estaba a punto de comenzar y la enorme responsabilidad del sueño familiar pesaba sobre sus jóvenes hombros.
De repente, una voz potente y familiar resonó en los altavoces de la pista: «El siguiente atleta en participar, representando a los Estados Unidos, es... ¡Mark Johnson!». Bo se detuvo en seco, asombrado. ¡Mark Johnson era su papá! Se abrió paso con determinación entre la multitud hasta llegar frente a la pantalla gigante del estadio. Allí estaba él, vistiendo su traje deportivo decorado con estrellas y barras, parado en la cima del medio tubo, concentrado y sereno.
Bo comprendió con alivio lo que había sucedido: al separarse en el tumulto, su padre debió correr a la zona de salida para no ser descalificado, confiando plenamente en que su hijo estaría a salvo y lo vería competir. Cuando su padre se deslizó a toda velocidad y ejecutó un salto acrobático que desafió la gravedad, el miedo de Bo desapareció por completo. Gritó de alegría con el corazón lleno de orgullo. En ese instante, no era solo el hombre que cocinaba panqueques los domingos por la mañana; era un verdadero atleta olímpico surcando el cielo invernal, unidos ambos por un lazo indestructible que ni el caos del evento pudo romper.
- multitud:
- Gran cantidad de personas reunidas en un mismo lugar.
- espectáculo:
- Función o evento público que llama la atención y divierte a los asistentes.
- desorientado:
- Persona que ha perdido el sentido del rumbo o la noción de dónde se encuentra.
- competencia:
- Prueba deportiva en la que varios participantes luchan por conseguir la victoria.
- determinación:
- Firmeza y valor para tomar una decisión o lograr un objetivo difícil.
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Sobre esta lectura de ficción para Secundaria
«El snowboarder perdido» es una lectura de ficción sobre Juegos de Invierno, escrita para Secundaria. Se lee en unos 3 minutos (431 palabras) e incluye un cuestionario interactivo y una hoja de trabajo imprimible con preguntas de comprensión y su solucionario.


