Gus aprende a esconderse


Gus era un pequeño fantasma. Vivía en una casa vieja con pisos polvorientos y puertas que chirriaban. A Gus le encantaba jugar a las escondidas, pero tenía un problema. No sabía esconderse muy bien.
Cuando Gus cerraba los ojos y contaba, sus amigos se reían. Podían ver su sábana blanca asomarse detrás de las cortinas. O sus pies fantasmales salían por debajo de la mesa. Gus suspiró. "No soy bueno para esconderme", susurró.
Un día, una nueva fantasma llamada Luna se mudó a la casa. Luna era muy buena para esconderse. Podía desaparecer entre las sombras y flotar detrás de los cuadros sin que nadie la viera. Gus la miró con ojos asombrados.
"¿Cómo lo haces?", preguntó Gus. Luna sonrió. "No se trata solo de cerrar los ojos", dijo. "Se trata de buscar los mejores escondites. Lugares que se parezcan a ti".
Gus pensó en esto. Miró alrededor de la habitación. Las paredes eran de color azul oscuro. Vio un montón de sábanas blancas y viejas. Miró a Luna y sonrió. Se acercó y se sentó junto a las sábanas.
- fantasma:
- Ser mágico y transparente que flota.
- escondites:
- Lugares secretos donde nadie te puede ver.
- sombras:
- Lugares oscuros donde no llega la luz directa.
- flotar:
- Moverse suavemente por el aire sin tocar el suelo.
- sábanas:
- Telas grandes que se colocan en la cama.
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Sobre esta lectura de ficción para 1.º y 2.º grado
«Gus aprende a esconderse» es una lectura de ficción sobre Amistad, escrita para 1.º y 2.º grado. Se lee en unos 2 minutos (242 palabras) e incluye un cuestionario interactivo y una hoja de trabajo imprimible con preguntas de comprensión y su solucionario.


