La escuela de saltos de Barnaby


Barnaby era un pequeño conejito. Le encantaba saltar. Saltaba alto y saltaba lejos.
Un día, Barnaby tuvo una idea. —¡Voy a abrir una escuela! —dijo—. ¡Una escuela para saltar!
Barnaby les contó a todos sus amigos. Le contó a Rosie la ardilla. Le contó a Freddie la rana. Le contó a Penelope la cerdita.
—Les enseñaré a saltar —dijo él.
Rosie, Freddie y Penelope estaban emocionados. Todos querían saltar mejor.
Llegó el primer día de clases. Rosie intentó saltar. Saltó un poquito.
Freddie intentó saltar. Él saltó más alto que Rosie.
Penelope intentó saltar. Ella no pudo saltar muy alto para nada.
Barnaby les mostró cómo doblar las rodillas. Les mostró cómo mover los brazos.
¡Rosie saltó más alto! ¡Freddie saltó aún más alto! ¡Penelope también saltó un poco más alto!
Todos practicaron sus saltos cada día. Mejoraron cada vez más.
Pronto, Rosie, Freddie y Penelope pudieron saltar muy alto. Le dieron las gracias a Barnaby por enseñarles.
—¡Ahora podemos saltar por todas partes! —dijeron ellos. Barnaby sonrió. Le encantaba su escuela de saltos.
- conejito:
- Un conejo pequeño, que es un animal suave con orejas largas que da saltos.
- emocionados:
- Que sienten mucha alegría y entusiasmo por algo que va a pasar.
- doblar:
- Encorvar o flexionar una parte del cuerpo, como las piernas o las rodillas.
- rodillas:
- La parte del medio de la pierna que se dobla para caminar o saltar.
- practicaron:
- Hicieron un ejercicio muchas veces para aprender a hacerlo mejor.
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Sobre esta lectura de ficción para 1.º grado
«La escuela de saltos de Barnaby» es una lectura de ficción sobre Escuela de saltos, escrita para 1.º grado. Se lee en unos 1 minuto (174 palabras) e incluye un cuestionario interactivo y una hoja de trabajo imprimible con preguntas de comprensión y su solucionario.


