La taza de té de Leo
LLauraPrimaria altaFicción3 min de lectura376 palabras


En la antigua ciudad de Atenas vivía un joven llamado Leo. Él era el aprendiz de Epicteto, un sabio filósofo conocido por mantener siempre la calma y la serenidad frente a las dificultades de la vida.
Un día soleado, Epicteto le entregó a Leo una hermosa taza de té. Estaba hecha de una fina arcilla y decorada con paisajes de tierras lejanas. «Leo», le dijo su maestro con voz tranquila, «esta taza es muy especial. Sin embargo, debes recordar que también es un objeto frágil. Algún día, inevitablemente, se va a romper».
Leo recibió el regalo con gran admiración, pero las palabras de su maestro le causaron mucha inquietud. Pasaron las semanas y el joven cuidaba la taza con extrema precaución. La limpiaba con suavidad y la guardaba en el rincón más seguro de su habitación. A pesar de sus esfuerzos, Leo no lograba disfrutar del hermoso objeto porque vivía con un miedo constante. Temía que se cayera, que alguien la golpeara por accidente o que se agrietara sola.
Una tarde, mientras Leo transportaba la taza con agua fresca, un gato juguetón cruzó corriendo frente a sus pies. Leo se asustó, dio un traspié y la taza se le escapó de las manos. Al caer contra el suelo de piedra, la taza se hizo pedazos. Leo sintió una profunda tristeza y una gran culpa por lo ocurrido.
Epicteto se acercó despacio, mostrando una sonrisa amable. «¿Por qué estás tan afligido, Leo?», preguntó con ternura.
Con lágrimas en los ojos, Leo respondió: «¡Rompí la hermosa taza que me diste, maestro! Si hubiera tenido más cuidado, nada de esto habría pasado».
El maestro se agachó y recogió un fragmento de arcilla. «Leo», explicó suavemente, «yo te advertí que se rompería. Su naturaleza era ser delicada y quebradiza. No puedes cambiar lo que está destinado a suceder. La lección no consiste en evitar que las cosas se rompan, sino en aprender a aceptar lo que está fuera de tu control».
En ese instante, Leo comprendió la enseñanza. Su angustia constante no había protegido la taza, solo le había quitado la alegría de apreciarla mientras estuvo entera. Desde aquel día, Leo aprendió a no temer las pérdidas inevitables y a disfrutar de la belleza de cada momento en el presente.
- aprendiz:
- Persona que aprende un oficio o conocimiento de un maestro experimentado.
- filósofo:
- Persona sabia que reflexiona sobre la vida, el pensamiento y cómo actuar con rectitud.
- frágil:
- Que se puede romper o quebrar con facilidad.
- fragmento:
- Pedazo pequeño que queda de algo que se ha roto o dividido.
- presente:
- El momento actual, lo que está sucediendo aquí y ahora.
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Sobre esta lectura de ficción para Primaria alta
«La taza de té de Leo» es una lectura de ficción sobre Aceptación, escrita para Primaria alta. Se lee en unos 3 minutos (376 palabras) e incluye un cuestionario interactivo y una hoja de trabajo imprimible con preguntas de comprensión y su solucionario.


