Los exploradores de la Luna
LLauraPrimaria altaFicción3 min de lectura393 palabras


Había una vez, en un pequeño pueblo lleno de grandes soñadores, un niño llamado Alex. A Alex le fascinaba contemplar la Luna cada noche. Leía todos los libros sobre el espacio exterior que caían en sus manos y soñaba con caminar sobre la superficie lunar algún día, tal como los valientes astronautas que tanto admiraba.
Una tarde soleada, el sueño de Alex estuvo mucho más cerca de cumplirse. Su abuelo, un ingeniero jubilado, lo llamó al garaje. Allí, debajo de una gran lona polvorienta, descansaba un cohete pequeño pero asombroso. No era tan gigantesco como las naves espaciales de las revistas, pero era completamente real. «Construí este vehículo cuando tenía tu edad, Alex. Nunca tuve la oportunidad de usarlo, pero ahora es tuyo», le dijo su abuelo con una sonrisa afectuosa.
Alex no podía creer lo que veía. Durante varias semanas, trabajó junto a su abuelo aprendiendo el funcionamiento de la nave. Revisaron cada cable eléctrico, cada botón y cada interruptor del panel de control. Finalmente, llegó el día del vuelo de prueba. Alex subió a la cabina con el corazón latiéndole de emoción. Su abuelo le levantó el pulgar en señal de aprobación.
¡Con un rugido potente, el cohete despegó hacia el cielo! Alex miró por la ventana mientras su pueblo se hacía cada vez más diminuto. Pronto vio la Tierra como una hermosa canica azul flotando en la inmensidad oscura. A lo lejos apareció la Luna, mucho más brillante y majestuosa de lo que jamás había imaginado. El cohete aterrizó suavemente sobre la superficie gris. Alex se colocó el casco protector y salió al exterior. La gravedad se sentía muy extraña y ligera, pero la sensación le encantó.
Alex caminó con cuidado, tomando fotografías y recolectando muestras de rocas lunares. De repente, vio a una criatura peluda dando saltos sobre el polvo. Parecía un conejo travieso, pero tenía dos pequeñas antenas en lugar de orejas. Alex sonrió con asombro; sabía que este era solo el inicio de sus aventuras cósmicas.
Después de unas horas, llegó el momento de regresar al hogar. Alex volvió a entrar en la nave y se despidió de la Luna con un gesto de su mano. Mientras volaba de regreso a la Tierra, comprendió que su mayor anhelo se había convertido en realidad. ¡Ahora era un verdadero explorador espacial y no podía esperar a viajar de nuevo!
- ingeniero:
- Persona capacitada para inventar, diseñar y construir máquinas o estructuras útiles.
- cohete:
- Vehículo espacial impulsado por potentes motores para viajar fuera de la atmósfera terrestre.
- cabina:
- Espacio interior de un vehículo o nave donde se sientan los tripulantes para manejar los controles.
- gravedad:
- Fuerza natural que atrae a los cuerpos hacia la superficie de un planeta o satélite.
- antenas:
- Órganos sensoriales o piezas alargadas utilizadas para percibir o transmitir señales.
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Sobre esta lectura de ficción para Primaria alta
«Los exploradores de la Luna» es una lectura de ficción sobre Aventura Espacial, escrita para Primaria alta. Se lee en unos 3 minutos (393 palabras) e incluye un cuestionario interactivo y una hoja de trabajo imprimible con preguntas de comprensión y su solucionario.


