En Canadá, el invierno es muy frío.
Cuando llega la primavera, el clima se vuelve más cálido.
Los días son templados, pero las noches todavía son muy frías.
Este es el momento perfecto para hacer jarabe de arce dulce.
Primero, los granjeros canadienses buscan grandes árboles de arce azucarero.
Los árboles deben ser viejos y fuertes.
Los granjeros perforan un pequeño agujero en el tronco de cada árbol.
Ponen un tubito llamado espita en el agujero.
Luego, la savia dulce comienza a gotear.
Parece agua transparente.
Tiene un sabor solo un poquito dulce.
Los granjeros cuelgan cubetas en los árboles para recoger las gotas.
Otros granjeros usan tubos largos de plástico para recolectar la savia.
Después, los granjeros llevan la savia a una cabaña especial.
Este lugar se llama la cabaña de azúcar.
Adentro, vierten la savia en recipientes grandes y planos.
Hierven la savia sobre un fuego muy caliente.
A medida que la savia hierve, el agua se va al aire en forma de vapor.
La savia se vuelve más espesa y oscura.
Pronto, se transforma en un dulce y dorado jarabe de arce.
¡Se necesitan muchas cubetas de savia para hacer solo una cubeta de jarabe!
Por último, el jarabe tibio se coloca en botellas.
Ya está listo para que lo comas.
Puedes poner el dulce jarabe sobre tus panqueques y wafles.
Es un delicioso manjar del bosque.



