Henry es un hipopótamo grande y gris. Él vive en el zoológico de la ciudad.
Él tiene una alberca muy grande. El agua es fresca y azul.
Cada mañana, Henry se despierta. Mueve sus orejas pequeñas.
Abre su boca bien grande. ¡Parece una cueva gigante!
A Henry le encanta nadar en el agua. Va de arriba hacia abajo.
Le gusta hacer burbujas con su nariz. ¡Chapoteo, chapoteo, chapoteo!
Los niños vienen a ver a Henry. Ellos lo saludan con la mano.
Henry mira a los niños felices. Mueve su colita para decir hola.
Un cuidador del zoológico le trae el almuerzo. Henry come pasto verde y fruta dulce.
Mastica y mastica la rica comida. Es muy sabrosa.
Come una gran manzana roja. ¡Cruj, cruj, cruj!
El sol brilla y es cálido. Henry ahora tiene un poco de sueño.
Camina hacia la orilla de la alberca. Encuentra un lugar suave en el lodo.
Henry cierra sus grandes ojos. Toma una larga siesta bajo el sol.
El zoológico es un buen lugar para vivir. Henry es un hipopótamo feliz hoy.
Los pájaros cantan canciones en los árboles. El zoológico está tranquilo y en calma.
Henry sueña con más bocadillos ricos. Es un hipopótamo con mucha suerte.
Pronto volverá a jugar en el agua. Mañana será otro día divertido.



