Toby era un camión grúa grande y amarillo. Tenía un gancho muy fuerte.
Tenía luces brillantes de color naranja. A Toby le encantaba ayudar a otros autos.
Un día, sonó el teléfono. Un auto llamado Sam estaba atascado.
Sam estaba en el lodo profundo. El lodo estaba en el parque.
Toby manejó rápido al parque. Vio a Sam, el auto azul.
Sam no podía mover sus ruedas. Toby retrocedió hacia el lodo.
Soltó su cuerda larga. Le puso el gancho a Sam.
Toby jaló y jaló con fuerza. Sam salió del lodo.
—¡Gracias, Toby! —dijo Sam. Sam estaba muy feliz ahora.
Toby tocó su bocina fuerte. Estaba contento de ayudar a un amigo.



