Imagina caminar por un bosque hace 150 millones de años y ver una cabeza asomándose por encima de los árboles más altos. Esta era la vida diaria del Brachiosaurus, un enorme dinosaurio que vivió durante el período Jurásico Tardío. Conocido por su increíble altura y su naturaleza pacífica, el Brachiosaurus sigue siendo una de las criaturas más fascinantes que jamás haya caminado sobre la Tierra.
El nombre Brachiosaurus significa "lagarto de brazos". Los científicos le dieron este nombre debido a la forma inusual de su cuerpo. A diferencia de la mayoría de los dinosaurios, sus patas delanteras eran notablemente más largas que sus patas traseras. Esto le daba al Brachiosaurus una espalda inclinada y una postura muy similar a la de una jirafa moderna. Debido a sus largas extremidades delanteras y a un cuello aún más largo, este dinosaurio podía alcanzar ramas que estaban a 30 o 40 pies del suelo, accediendo a comida que otros herbívoros no podían alcanzar.
Al ser un herbívoro, o animal que come plantas, el Brachiosaurus necesitaba mucho combustible para alimentar su colosal cuerpo. Se estima que un adulto podía pesar hasta 60 toneladas, ¡casi lo mismo que doce elefantes africanos! Para mantener su peso, pasaba la mayor parte del día comiendo hojas de coníferas, ginkgos y helechos. Sus dientes tenían forma de cucharas o clavijas, las cuales eran perfectas para arrancar hojas de las ramas pero no para masticar. En su lugar, el dinosaurio se tragaba la comida entera y dejaba que su enorme estómago hiciera el trabajo duro de la digestión.
Durante mucho tiempo, la gente pensó que el Brachiosaurus vivía en el agua para ayudar a sostener su gran peso. Sin embargo, los paleontólogos ahora saben que vivía en la tierra. Sus huesos estaban en realidad llenos de sacos de aire, lo que hacía que su esqueleto fuera más ligero y fuerte, permitiéndole caminar sobre suelo firme. Los descubrimientos en América del Norte nos han ayudado a comprender cómo se movían estos gigantes por las antiguas llanuras. Aunque han estado extintos durante millones de años, el Brachiosaurus continúa asombrando nuestra imaginación hoy en día.



