Cada año, el 31 de octubre, la gente celebra Halloween. Es una festividad muy popular llena de disfraces, decoraciones y deliciosos dulces. A personas de todas las edades les gusta adornar sus casas con luces brillantes, telarañas oscuras y coloridas hojas de otoño. Pero, ¿alguna vez te has preguntado de dónde vienen realmente estas divertidas tradiciones?
Hace cientos de años, un grupo de personas llamado los celtas vivía en Europa Occidental. Ellos celebraban un antiguo festival de la cosecha llamado Samhain al final del otoño. Creían que durante esta época del año, la línea entre el mundo físico y el mundo de los espíritus se volvía delgada. Para protegerse de los espíritus errantes, la gente encendía grandes fogatas y usaba máscaras hechas de pieles de animales. Con el tiempo, estas viejas costumbres se mezclaron con otras celebraciones culturales hasta convertirse en la festividad moderna de Halloween.
Hoy en día, disfrazarse es una de las partes más emocionantes del día. Los niños usan atuendos que van desde criaturas mágicas y fantasmas espeluznantes hasta bomberos y animales graciosos. Ir de puerta en puerta a pedir dulces se hizo popular en los Estados Unidos a mediados de la década de 1900. Los vecinos entregan con alegría pequeños dulces a los jóvenes visitantes que los saludan en la puerta.
Otra tradición favorita es tallar calabazas para hacer linternas de Halloween. Hace mucho tiempo en Irlanda, la gente tallaba caras aterradoras en nabos o papas para alejar a los espíritus. Cuando los inmigrantes irlandeses llegaron a América del Norte, descubrieron que las calabazas locales eran mucho más grandes y fáciles de tallar. Hoy en día, las familias colocan velas dentro de las calabazas talladas para iluminar la entrada de sus casas en la noche de Halloween.



