Leo miró a Barnaby, quien en ese momento movía todo su cuerpo en lugar de solo la cola. Barnaby era un Dachshund, una raza a la que a menudo llaman "perros salchicha" por sus cuerpos largos y sus patas cortas y robustas. Aunque Barnaby apenas se levantaba unos centímetros del suelo, tenía el espíritu de un gigante. Hoy era el día de su caminata larga por el sendero Oak Ridge, y Barnaby estaba más que listo.
En cuanto salieron de la casa, Barnaby pegó la nariz al suelo. Los Dachshund fueron criados originalmente como cazadores, y Barnaby se tomaba su trabajo muy en serio. Olfateaba cada brizna de hierba y cada piedrita como si guardaran secretos importantes. Sus patitas se movían a la velocidad de un rayo, haciendo un suave repiqueteo sobre la acera. Leo tenía que caminar a paso firme para no quedarse atrás de su decidido amiguito.
Cuando llegaron a la orilla del bosque, encontraron una rama grande caída que bloqueaba el camino. Para Leo era solo un obstáculo pequeño, pero para Barnaby parecía un muro gigante. Leo se inclinó para levantarlo y ayudarlo a cruzar, pero el perrito soltó un ladrido fuerte y seguro. No quería ayuda; quería superar el obstáculo por sí mismo.
Barnaby rodeó el tronco dos veces buscando el mejor lugar para subir. Con un repentino impulso de energía, movió su largo torso y se lanzó hacia adelante. Enganchó sus patas delanteras en la corteza rugosa y, tras un gran esfuerzo con las patas traseras, saltó hacia el otro lado. Aterrizó con un golpe orgulloso y miró a Leo, con la lengua afuera en una gran sonrisa feliz.
El resto del paseo estuvo lleno de pequeñas aventuras, desde observar a una ardilla persistente hasta conocer a un perro mucho más grande. A Barnaby no parecía importarle ser el animal más pequeño del sendero. Se paró lo más erguido que pudo y saludó a todos moviendo la cola amistosamente. Cuando volvieron a casa, las patitas de Barnaby estaban cansadas, pero su corazón estaba contento. Se acurrucó en su lugar favorito de la alfombra iluminado por el sol, soñando ya con la próxima gran montaña que iba a conquistar.



