El gran tiburón blanco es una de las criaturas más famosas y fascinantes del océano. Estos enormes peces, que habitan en aguas costeras y frescas de todo el mundo, se han ganado la reputación de ser los principales depredadores del mar. Aunque muchas personas les temen por las películas, los científicos han descubierto que son mucho más que simples 'monstruos' marinos. Son animales muy inteligentes y esenciales para la salud del medio ambiente marino.
Los tiburones blancos están hechos para la velocidad y la fuerza. Pueden llegar a medir hasta 20 pies de largo y pesar más de 5,000 libras. A diferencia de los humanos, los tiburones no tienen huesos. En su lugar, sus esqueletos están hechos de cartílago, el mismo material flexible que tienes en la nariz y las orejas. Esto los hace más ligeros y ágiles en el agua. Una de sus características más conocidas son sus dientes. Un tiburón blanco puede tener hasta 300 dientes triangulares y aserrados organizados en varias filas. Cuando pierde un diente, simplemente otro avanza para ocupar su lugar.
Para encontrar a sus presas, los tiburones blancos utilizan un conjunto de 'supersentidos'. Aunque tienen una vista excelente y un olfato muy agudo, también cuentan con una habilidad especial llamada electrorrecepción. Unos pequeños poros en su hocico les permiten sentir los diminutos impulsos eléctricos producidos por los músculos de otros seres vivos. Esto les ayuda a encontrar peces o focas incluso en aguas oscuras o turbias. Al cazar, a menudo usan una técnica llamada salto fuera del agua (o breaching), en la que nadan hacia arriba a tanta velocidad que impulsan todo su cuerpo fuera del agua.
A pesar de estar en la cima de la cadena alimentaria, los grandes tiburones blancos enfrentan muchos peligros. Crecen lentamente y tienen pocas crías, lo que hace que su población sea vulnerable a la sobrepesca y a la pérdida de su hábitat. Como superdepredadores, desempeñan un papel vital en el océano al mantener en equilibrio las poblaciones de otros animales. Al proteger a estos magníficos tiburones, ayudamos a que todo el ecosistema marino se mantenga sano y fuerte.



