Las tortugas marinas son unas de las criaturas más antiguas de la Tierra. Estos increíbles reptiles han nadado en nuestros océanos durante más de 100 millones de años, ¡lo que significa que compartieron el planeta con los dinosaurios! A diferencia de las tortugas terrestres, las tortugas marinas no pueden esconder la cabeza ni las aletas dentro de su caparazón. Sus cuerpos están perfectamente adaptados para la vida en el agua, con aletas largas con forma de remo que les ayudan a deslizarse con gracia a través de las olas del océano.
Existen siete especies diferentes de tortugas marinas en los océanos de todo el mundo. Cada especie es única a su manera. La tortuga laúd es la más grande, ya que puede medir hasta dos metros de largo y pesar tanto como un automóvil pequeño. Otras especies, como la tortuga verde, reciben su nombre por el color de su grasa corporal, que proviene de su dieta a base de pastos marinos y algas. Algunas tortugas marinas, como la tortuga caguama o boba, tienen mandíbulas muy fuertes que usan para triturar los caparazones duros de cangrejos y almejas.
La vida de una tortuga marina comienza en una playa de arena. Aunque pasan la mayor parte de su vida en el agua, las hembras deben salir a la tierra para poner sus huevos. Sorprendentemente, a menudo viajan miles de kilómetros para regresar exactamente a la misma playa donde nacieron. Después de cavar un hoyo en la arena y poner unos 100 huevos, la madre regresa al mar. Unos dos meses después, las diminutas crías rompen el cascarón y deben arrastrarse rápidamente por la arena hacia el océano. Este viaje es peligroso porque muchos depredadores, como aves y cangrejos, intentan atrapar a las pequeñas tortugas antes de que lleguen a la seguridad del agua.
Hoy en día, las tortugas marinas enfrentan muchos desafíos. Están amenazadas por la contaminación plástica, ya que a veces confunden las bolsas de plástico que flotan con medusas, uno de sus alimentos favoritos. Muchas personas y organizaciones trabajan intensamente para proteger a estos gigantes gentiles. Al mantener las playas limpias y reducir la basura en los océanos, los seres humanos podemos ayudar a que las tortugas marinas sigan nadando en nuestros mares durante muchísimos años más.



