Sam se despierta temprano. Ve el sol brillante.
¡Hoy es un día de playa! Está muy contento.
Se pone su sombrero azul. Toma su pelota roja y redonda.
Sam y papá van en auto hacia el mar. La arena es cálida y amarilla.
El agua es azul y muy grande. Encuentran un buen lugar.
Sam pone su toalla en el suelo. Papá abre una gran sombrilla verde.
Caminan hacia el agua. Las olas son pequeñas y suaves.
¡Splash! El agua salpica las piernas de Sam.
Él se ríe y salta. El agua está fría y fresca.
A Sam le gusta sentir el agua en los dedos de sus pies.
Luego, cavan en la arena. Sam usa una pala amarilla.
Hace una gran casa de arena. Tiene cuatro torres grandes.
Papá encuentra una piedra plana para la puerta. Queda muy bien.
La arena está húmeda y pesada. Es divertido construir.
Un cangrejo pequeño pasa caminando. Se mueve de lado a lado.
Sam mira al cangrejo avanzar. El cangrejo se esconde en un hoyo pequeño.
La playa es un lugar muy activo. Muchas cosas viven aquí.
Sam ve un pez plateado saltar en las olas.
Sam encuentra una concha brillante. La concha es blanca y lisa.
Se la pone en la oreja. ¡Puede escuchar el mar!
Guarda la concha en su bolsillo. Es un regalo de la playa.
La concha se siente fresca en su mano.
Se sientan sobre la manta suave. Papá tiene una lonchera grande.
Comen manzanas dulces y pan. El jugo está muy frío.
Un pájaro blanco mira a Sam. Sam le da una pequeña miga al pájaro.
El pájaro se va volando por el cielo.
El sol comienza a ocultarse. El cielo se vuelve naranja y rosa.
Es hora de volver a casa. Sam recoge sus juguetes.
Está cansado pero feliz. Fue el mejor día de playa.
Esta noche soñará con las olas.



