El misterio de la desaparición de Mamá Búho
LLaura5.º gradoFicción3 min de lectura399 palabras


En lo alto del roble más viejo, resguardados dentro de un acogedor hueco, vivían tres pequeños búhos: Pip, Squeak y Hoot. Eran suaves y esponjosos, con ojos grandes y curiosos que apenas comenzaban a descubrir el mundo. Cada noche, Mamá Búho les traía deliciosos bocadillos y les contaba historias del bosque bajo la luz de la luna. Su presencia era tan reconfortante como las cálidas plumas bajo sus cuerpos.
Una mañana, mientras los primeros rayos dorados del sol se filtraban entre las hojas, Pip estiró su pequeña ala. Parpadeó lentamente, esperando ver los grandes y atentos ojos de Mamá Búho, pero su percha habitual estaba vacía. Squeak y Hoot también comenzaron a moverse, emitiendo suaves chirridos. Un extraño silencio llenó su hogar. Mamá Búho, quien siempre era la primera en recibir el amanecer después de una larga noche de cacería, no aparecía por ningún lado.
—¿Mamá? —ululó Pip suavemente, con la voz algo temblorosa por la preocupación. Squeak aleteó con nerviosismo, mirando alrededor del hueco. Hoot, que solía ser el más juguetón, simplemente se quedó quieto, ladeando la cabeza hacia un costado. Los tres pequeños búhos intercambiaron miradas de inquietud. Esto nunca antes había sucedido. Por lo general, se despertaban con el suave crujido de sus plumas o con el aroma de una comida fresca.
Esperaron. Los minutos parecían horas. Pip, al ser el mayor, decidió que no podían quedarse sentados sin hacer nada.
—Tal vez esté cerca, buscando algo —sugirió, intentando sonar valiente.
Con cautela, asomaron la cabeza fuera del hueco. El bosque despertaba: las aves cantaban y las hojas danzaban con la brisa, pero no había rastro de Mamá Búho.
Un leve movimiento llamó la atención de Pip. Abajo, cerca de las raíces de su gigantesco roble, un pequeño y brillante escarabajo se escabullía. De repente, una silueta familiar descendió con elegancia desde el cielo. ¡Era Mamá Búho! En sus garras sostenía una lombriz regordeta y jugosa. Aterrizó con un suave golpe, mostrando una mirada llena de orgullo.
—¡Buenos días, mis pequeños! —ululó con voz cálida y tranquilizadora—. ¡Lamento la tardanza; encontré el desayuno más magnífico para todos!
Los pequeños búhos soltaron un suspiro colectivo de alivio. Corrieron a saludarla, acurrucándose entre sus suaves plumas. Esa mañana aprendieron que incluso las valientes mamás búho a veces se demoran al buscar la comida perfecta, y que, en ocasiones, la espera puede ser la parte más difícil de todas.
- acogedor:
- Que resulta agradable, cómodo y produce una sensación de bienestar.
- percha:
- Rama o lugar elevado donde se posan las aves para descansar o vigilar.
- ululó:
- Emitió el sonido o grito característico de los búhos y lechuzas.
- cautela:
- Cuidado, prudencia y precaución que se tiene al actuar para evitar un peligro.
- garras:
- Patas provistas de uñas curvas y afiladas que tienen ciertas aves para sujetar presas.
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Sobre esta lectura de ficción para 5.º grado
«El misterio de la desaparición de Mamá Búho» es una lectura de ficción sobre Familia de búhos, escrita para 5.º grado. Se lee en unos 3 minutos (399 palabras) e incluye un cuestionario interactivo y una hoja de trabajo imprimible con preguntas de comprensión y su solucionario.


