Mia quiere una bicicleta roja, brillante y nueva. La bicicleta cuesta dinero. Mia decide ahorrar su dinero para comprarla.
Primero, Mia crea su propia alcancía. Toma un frasco de plástico limpio y lo decora con calcomanías brillantes. Le hace una pequeña ranura a la tapa para meter las monedas.
Ahorrar dinero significa guardar tu dinero en un lugar seguro. Cuando Mia gana dinero por hacer pequeñas tareas del hogar, lo guarda en su frasco. Ella guarda monedas brillantes de un centavo, de cinco, de diez y de veinticinco centavos.
Cada moneda se va acumulando con el tiempo. Mia revisa su frasco cada semana para contar sus ahorros.
Ahorrar requiere paciencia y planificación. Al ahorrar sus monedas en lugar de gastarlas de inmediato, Mia se acerca a su meta. ¡Muy pronto, Mia tendrá suficiente dinero para comprar la bicicleta de sus sueños!



