Cuando la mayoría de las personas piensa en un capitán pirata, se imagina a un líder malvado con una pata de palo y un loro en el hombro. Aunque algunos capitanes eran ciertamente personajes muy llamativos, la verdadera vida de un capitán pirata era mucho más complicada de lo que vemos en las películas. En un barco pirata, el capitán era un líder hábil que debía equilibrar el poder con las necesidades de su tripulación.
A diferencia de los reyes y reinas de aquella época, los capitanes piratas solían ser elegidos por votación. Esto significaba que si un capitán era demasiado mandón o injusto, la tripulación podía votar para que otra persona tomara el mando. Esta forma temprana de democracia era muy importante en alta mar. El trabajo principal de un capitán era dirigir a la tripulación durante una persecución o una batalla. En esos momentos peligrosos, todos debían seguir las órdenes del capitán sin dudar para mantener a salvo el barco y a los marineros.
Sin embargo, cuando el barco simplemente navegaba con normalidad, el capitán no tenía el control total. Muchas decisiones se tomaban en grupo, y el contramaestre ayudaba a administrar las tareas diarias y la comida. El capitán era el responsable de navegar por el inmenso océano. Tenía que ser un experto leyendo mapas, usando una brújula y comprendiendo las estrellas. Sin un capitán inteligente, un barco podía perderse fácilmente o quedarse sin agua potable.
La vida en el barco también se regía por un conjunto de reglas llamado el "Código Pirata". Cada barco tenía su propia versión de estas normas. El capitán debía asegurarse de que se cumplieran para evitar peleas entre los marineros. Si la tripulación capturaba un tesoro, el capitán era el encargado de asegurarse de que se repartiera de manera justa. Por lo general, el capitán recibía una parte más grande del oro debido a su gran responsabilidad y a los riesgos que asumía.
Ser capitán pirata requería más que una voz fuerte y una espada afilada. Hacía falta inteligencia, un juicio justo y la capacidad de mantener unida y trabajando a una tripulación revoltosa. Aunque sus vidas estaban llenas de peligro, estos líderes eran la mente detrás de cada viaje legendario por el mar.



