Pip estaba de pie sobre la arena cálida y amarilla. Llevaba un gran sombrero negro con una calavera blanca.
Su ave, Blue, estaba posada en su hombro. Blue era un loro azul brillante con alas amarillas.
Pip sostenía un mapa viejo y arrugado en sus manos. El mapa tenía una gran X roja cerca del mar.
—Debemos encontrar el oro —le dijo Pip a su ave. Blue cantó una melodía muy alegre.
Caminaron más allá de las altas palmeras verdes. El sol brillaba fuerte y caliente en el cielo.
Vieron un pequeño cangrejo azul en la playa. El cangrejo movió sus pinzas hacia ellos.
Pip siguió el camino marcado en su mapa. Subió por una pequeña colina de arena.
Vio una gran roca gris con forma de estrella. Se parecía exactamente al dibujo del mapa.
—Este es el lugar —dijo Pip con una sonrisa. Blue se posó encima de la gran roca.
Pip sacó una pequeña pala café. Empezó a cavar profundo en la arena suave.
La arena volaba por el aire cálido. Pip trabajó muy duro durante mucho tiempo.
De repente, escuchó un sonido metálico en el agujero. Su pala chocó contra algo muy duro.
Pip usó sus manos para apartar la última capa de tierra. Vio una pesada caja de madera con bandas de oro.
La caja estaba muy bien cerrada. Pip encontró una pequeña llave de plata en su bolsillo.
Puso la llave en la cerradura y la giró. ¡Clic! La tapa de la caja se abrió.
Adentro había un montón de monedas de oro brillantes. También había una gema roja que brillaba bajo el sol.
—¡Lo logramos, Blue! —gritó Pip con emoción. Blue batió sus alas y voló en círculos.
Pip guardó las monedas de oro en su bolsa. Puso la gema roja en su bolsillo.
Regresaron a su gran barco pirata. El barco flotaba en el agua azul.
Pip y Blue estaban muy felices y cansados. Tuvieron un día muy divertido en la Isla Pirata.



